“Definitivamente, "del dicho al hecho hay mucho trecho". Participar en un curso virtual como MAIA trae mucho aprendizaje y reflexión con respecto a nuestras propias habilidades como manejo de tiempo, intervenciones mas elaboradas, realizar inferencias, "aprender a leer" y construir partipaciones con base a los aportes de los demás; no es una tarea fácil.” -- Participante en seminario de Metacursos    
     
  Seminarios sobre eLearning que ofrece Metacursos    

FAAL - Facilitación Avanzada de Aprendizaje en Línea

Duración: 6 SEMANAS Certificación: 60 horas

Pre-requisito: Haber aprobado CECOVI

Inversión: US$390 por persona.

Solicite descuentos para grupos profesionales y para estudiantes universitarios.

Reserve ya su cupo, haciendo CLIC ACÁ


Lo invitamos a que conozca el programa detallado de MAIA. Las primeras seis semanas son CECOVI y las seis restantes corresponden a FAAL. En este módulo se hace práctica intensiva de moderación en un pequeño grupo, al tiempo que se profundiza en el estudio de la voz, el tono y las estrategias para moderar desde el lado. También se reflexiona sobre las dificultades al moderar en la red y la forma de superarlas. Es una vivencia intensiva de moderación y construcción colaborativa acerca de la moderación en la red. El seminario cierra con una galería de intervenciones de moderación, construida sobre diálogos reales.

Para conocer lo que pasa en FAAL, queremos compartir con usted opiniones de quienes han tomado el curso:


¿Qué me queda de MAIA-FAAL? .

  • Mucho, muchísimo. Es de las mejores experiencias que he tenido como estudiante. Increíble que hayamos funcionado tan bien sin estar la bendita nota de por medio. Leímos e hicimos nuestras tareas, día a día, sin la presión que en los ambientes Cara a Cara--CAC--ejerce la nota. ¿Por qué hemos respondido? Pienso que porque hemos estado muy motivados. Nos interesa esto de la educación virtual. Y también, por qué no decirlo, por incredulidad y gran expectativa a ver si es verdad lo que dicen de la educación virtual.
  • En lo personal ha sido un gran aprendizaje y una ratificación de que no se debe opinar sobre lo que no se conoce. Antes de entrar a MAIA y al principio del curso tenía la convicción de que facilitar el conocimiento a través de internet era cuestión de aplicar las estrategias didácticas haciendo uso de un recurso diferente. Después de transitar estas doce semanas, sabemos que es quizás más exigente moderar en línea que cara a cara. Entonces, nos espera a los docentes un trabajo arduo, de profundidad, de criticidad, dedicación, compromiso y responsabilidad, porque las Tecnologías de Información y Comunicaciones--TIC--están en la educación para quedarse y para ello nos estamos preparando.
  • Mi gratitud, por toda su colaboración (de compañeros y facilitadores) en el proceso que termina (¿o empieza?). Fueron para mi de gran utilidad sus comentarios, análisis, reflexiones y preguntas. Espero que en algún momento podamos volver a interactuar. Y a proposito, también ¿cambiaron sus convicciones sobre la enseñanza o el aprendizaje al pasar por MAIA?
  • Sentimientos y afectos en línea......¿ustedes creen que se alcanzan a promover sentimientos y afectos en la red?, me voy por lo que piensan que sí, siento nostalgia y felicidad de haber estado aquí y parece que el tiempo pasó muy rápido.... ¡Que se repita!

¿Qué me impactó de MAIA-FAAL?

  • La importancia que tiene la moderación en una comunidad virtual. Definitivamente es un factor crítico de éxito. Esto se debió, entre otras cosas a (1) una relación totalmente horizontal entre moderadores y aprendices y entre aprendices, (2) Las excelentes habilidades de comunicación de los moderadores. Nada parece sacarlos de casillas. O si sucede es totalmente transparente a nosotros. (3) El excelente y permanente acompañamiento de los moderadores.
  • La creación de una verdadera comunidad de aprendices. En tan solo 3 meses conocí de cerca a más de una docena de personas. Diferentes perfiles, diferentes formas de ser, con cualidades y defectos (no se deja de ser humano por tratarse de un ambiente virtual, todo lo contrario), con diferentes habilidades… en fin, un grupo de personas del cual aprendí mucho y al que voy a extrañar. ¿Extrañar? Yo no recuerdo haber extrañado a mis compañeros de trabajo una vez fuera de la oficina. ¿Por qué extrañarlos a ustedes? Por muchas razones, pero principalmente por la magia que tienen estas experiencias virtuales. Me pongo a pensar que en 15 años que llevo en mi universidad debería entonces conocer de cerca a muchas más personas de las que conozco.
  • La semana de moderación personal en grupo pequeño. Tuvieron que aflorar todos nuestros conocimientos, recién adquiridos, para tratar de hacer un papel acorde a nuestras propias expectativas. Aquí pasó de todo ya que los nervios por una primera moderación, la presencia de ”silencios ensordecedores” como yo les dije y las ansias por no quedar mal, nos pusieron a prueba como reales moderadores. A ello hay que agregar nuestra ”mordida de lengua” como lo decían algunos compañeros, para evitar intervenir en cada oportunidad que veíamos retrazado o desviado el diálogo. Todo ello fue parte de nuestra formación.
  • La utilidad de la réplica a intervenciones de moderación. Debo admitir que no fue sencillo para mí comprender ¿que era eso de la réplica?, ¿cuál era el sentido del ejercicio? y ¿cómo podía yo diseñar una réplica con todos los parámetros establecidos?. De hecho, aún no sé si lo comprendo bien.... Supongo, además, que con las réplicas y todos los ejercicios que estamos haciendo desarrollamos habilidades como moderadores: los que tienen la oportunidad de continuar desarrollando el tema y de ponerlo en práctica, podrán ver realmente cuánta experticia han desarrollado. Esta experiencia ha sido muy novedosa y espero que todo lo que he conocido con todos ustedes lo pueda poner en práctica algún día,
  • Cambié mi manera de pensar sobre lo social en el aprendizaje. Tuvieron que pasar muchas cosas para darme cuenta que algunas de las cosas que más critiqué, hoy son necesarias para revivir una participación más nutrida y más alegre. Yo mismo caí en la trampa del pragmatismo absoluto y dejé de lado lo social y otros aspectos, pues me parecía que este curso no era para eso. Hoy me doy cuenta que éste es un ingrediente necesario para todos los momentos de la vida, el humor no estuvo presente en mis intervenciones; sin embargo, en mi vida cotidiana no hago sino reirme de la vida, de mi mismo, de mis triunfos y mis fracasos. No se porqué asocio la red con algo impersonal y académico y me olvido que detrás de las pantallas hay personas como yo.